En el amor… sin sentimientos para niños.
Eso es lo que dice siempre un amigo mío.
Dejarlos a un lado también podría aconsejarse a la hora de afrontar cualquier otra negociación. O para apostar, por ejemplo al póker. O… Poco importa cuál sea la prueba a superar: ser frío en una encrucijada tiende a verse como algo ventajoso. Mantener al margen los sentimientos y sopesar los pros y los contras, método científico en mano, se nos antoja casi siempre como la mejor de las opciones (sobre todo si creemos en dicho método).
Sin embargo no siempre es así. Enlazando con el post sobre el narcisismo del otro día, se puede decir que para esto existe, al menos, una excepción.
Cuando la decisión se ha de producir en medio de una interacción (competición) entre 2 ó más personas, lo que marcará la diferencia será la confianza en sí mismos de los que la tengan que tomar. Es decir, mientras haya variables que el método científico no pueda controlar y el resto de condicionantes sean parejos para los participantes, el que crea con más convicción que lo va a conseguir tendrá más posibilidades de lograrlo.
Dicho esto me tendré que empezar a plantear si este blog no se está convirtiendo en uno de autoayuda, pseudocientífico. De momento, por si surgen sospechas, ahí va el estudio correspondiente:
Enlace al artículo de Medical News Today.
Y sí, aunque sé que esto mi amigo ya lo sabe de sobra, le propondré cambiar la frase por algo como: “en el amor… con confianza absoluta”. :-p
Recomendación cinematográfica: Rounders y 21 Blackjack.
Y ya que estamos… toda la trilogía de Bourne.
Información y artículos recopilados por toda la red sobre la estimulación y el desarrollo infantil. www.infopekes.com
En el amor… sin sentimientos
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